La Caballa, proviene del Pacífico Sur, habita en aguas cristalinas y prístinas, donde crece bajo la pureza de un océano intacto. Desde esas aguas profundas y llenas de vida, su frescura y sabor viajan directamente a tu mesa, llevando consigo la esencia del mar. Cada bocado es una fusión perfecta de calidad y sabor, una carne jugosa y tierna que evoca la serenidad de las costas del sur.